¿Es siempre lo mejor si es gratis?

Hay que romper la falsa creencia de que por ser Abogado gratis de oficio lo va a hacer mal o no va a prestar la atención necesaria porque cobra menos, pues muchos abogados que prestan estos servicios tienen mucha experiencia y conocimientos y lo hacen por cuestión de creencias y principios y hacen su trabajo de manera impecable, sin distinguir a sus clientes particulares de los de oficio.

Otra cosa a destacar a favor de los Abogados gratis de Oficio es que para prestar sus servicios se exigen una experiencia y formación que no se exige a un abogado particular, por lo que se supone que están mejor preparados para llevar aquellos asuntos que se le designen.

Es decir, que un recién licenciado en Derecho y sin ninguna experiencia y sin ningún curso de especialización puede abrir un Bufete y ser contratado para defender a un “presunto asesino”, por ejemplo, mientras que para que sea admitido en el Turno de oficio penal de su Colegio de Abogados, se le exigirá unos años de experiencia y haber hechos los cursos y prácticas necesarias en esa rama del Derecho (que se contabilizan como créditos o puntos) para poder darse de alta en ese Turno.

Sería algo análogo a que un profesor de un Colegio Privado puede ser contratado por ser conocido por alguien, sin tener un curriculum o nivel determinado, mientras que para ser profesor de un Colegio Público tendrá que competir y aprobar una oposición demostrando ser mejor o estar mejor preparado que muchos otros. Igual ocurre con la sanidad privada y la pública: un médico para estar en el Servicio Público de Salud tiene que tener una experiencia y preparación específica que no se le exige para estar en un Centro Médico Privado.

Pero como todo tiene sus ventajas e inconvenientes (el trato personal, los precios, la demora o agilidad en la prestación de servicios ) y hay gustos para todos, cada uno, según sus circunstancias, posibilidades económicas, principios o creencias , es libre de elegir entre lo público y lo privado.

Hoy, como alternativa privada a los letrados de oficio, se están ofreciendo abogados gratis, de tal manera que el cliente no paga nada salvo que al final el abogado gratuito consiga lo pactado: cobrar una indemnización por despido o accidente, cobrar una herencia, recuperar su piso tras un desahucio, etc.

Este sistema de trabajo tiene también sus ventajas e inconvenientes, pero ya está en el ámbito de la contratación de servicios entre particulares, fuera del control del Estado o de las asociaciones de juristas, donde el cómo se hace el trabajo, cuánto y cuándo se paga lo pactan sólo las dos partes interesadas.

Al final a la hora de elegir si abogado particular o gratis de oficio, de pago tradicional o gratis o a comisión, lo mejor es conocer todas las opciones, los pros y los contras y decidir con conciencia de lo que se hace.